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  • Sofia Cantarini

ASHTANGA YOGA

Los ocho pasos del Raja Yoga


El sabio Patanjali sistematizó el Raja Yoga y lo llamo Ashtanga Yoga (Yoga de los ocho miembros) en sus Yoga Sutras.


Los ocho pasos, o miembros son:

1. Yamas

Los Yamas o restricciones (los No) se dividen en cinco preceptos morales. Deben ser practicados y desarrollados en el cuerpo, pero más importante aún en el espíritu. Todos deben ser practicados con la palabra, el pensamiento y la acción.

• Ahimsa o no violencia

• Satyam o veracidad

• Brahmacharya o moderación en todo (control de todos los sentidos). También se refiere al celibato.

• Asteya o no robar

• Aparigraha o no codiciar

2. Niyamas

Los Niyamas u observancias (los Si). También se dividen en cinco y completan los preceptos éticos que comienzan con los Yamas. Estas cualidades son:

• Saucha o pureza. Limpieza interna y externa.

• Santosha o contentamiento.

• Tapas o austeridad.

• Swadhyaya o estudio de los textos sagrados.

• Ishwara Pranidhana es vivir constantemente tomando conciencia de la presencia divina. (entrega a la voluntad de Dios)

Los códigos de yama y niyama están diseñados para disolver el conflicto o fricción entre las acciones externas y las actitudes internas. Yamas y niyamas armonizan todo el ámbito de la actividad humana. Una forma correcta de actuar apacigua la mente. De la misma forma, la actitud interior armónica genera acciones positivas.

3. Asanas

Es la postura física utilizada en la práctica del yoga mental. Patanjali la define como una posición firme y confortable. En este contexto la asana no está relacionada con las numerosas posturas y ejercicios del Hatha Yoga (yoga físico). Se refiere a posturas de meditación, cómo padmasana (postura de loto). Siddhasana (postura perfecta) ó Sukhasana (postura fácil) Tiene que ser cómoda ya que la meditación puede durar varias horas y una incomodidad corporal puede ser causa de perturbación de la serenidad y la concentración.

4- Pranayama

Es la regulación de la energía vital (prana) a través del manejo de la respiración. Consta de tres fases: Purakao inhalación, Kumbhaka ó retención y Rechaka ó exhalación.

El Yoguin regula el número de inspiraciones y exhalaciones, su duración, así como la duración de la retención del aire absorbido y el volumen del aire absorbido con la finalidad de disminuir paulatinamente el ingreso de aire en el organismo y de someter los tres momentos de la respiración a un ritmo determinado.

Así la mente se concentra en el proceso respiratorio ritmado.

5- Pratyahara

Es el proceso de interiorización en el que se disocia la consciencia respecto del entorno externo. La práctica de asana y pranayama conducen a una progresiva desconexión de los estímulos exteriores. Los sentidos no se asocian con sus propios objetos. Estos han sido neutralizados, generando que la consciencia pueda interiorizarse.

Con la práctica de pranayama el yogui ha iniciado su ingreso en el terreno de la concentración de la mente, núcleo central de la práctica del Yoga, con el pratyahara ya ha quedado establecido en él.

Quien ha practicado Pratyahara puede tener buena concentración y lograr la meditación. Pratyahara y Dharana son interdependientes. No se puede practicar el uno sin el otro.

6- Dharana

Dharana significa concentración mental. Es la palabra que mejor define al Raja Yoga de Patanjali. Cuando la influencia de los estímulos externos y de la actividad psíquica ha sido neutralizada por medio del pratyahara, la mente se fija en una sola cosa excluyendo todas las demás. Así se produce la unificación de la energía mental o concentración.

Para eso se enfoca la mente en un “lugar” que puede ser cualquier cosa: un objeto, un símbolo psíquico, una zona del cuerpo, un sonido místico (mantra), la respiración. Debe tener unas características que atraigan fácilmente la atención y que convenga a la naturaleza del practicante.

La finalidad de esta práctica es que la mente se fije en algo, se inmovilice y no vague al azar de los estímulos externos o por el dinamismo de las asociaciones de ideas (101 Filosofia Yoga)

Cuando la atención queda totalmente fijada en el objeto, la mente se inmoviliza y brota la experiencia meditativa. (31 claves)

7- Dhyana

Es el estado de pensamiento puro y absorción en el objeto de meditación. Dhyana surge directamente cuando se mantiene el flujo continuo de la atención sobre el objeto de la concentración, es la prolongación de la concentración o Dharana.

En el estado de Dhyana, el sujeto, el objeto de la meditación y el proceso de meditar se fusionan formando una unidad. El adepto se establece en un estado mental libre de todo condicionamiento y penetra en la esencia del objeto de la meditación. Este estado es la antesala de Shamadhi o superconsciencia.

8- Samadhi

Estado de supra consciencia. Se produce como consecuencia de la prolongación del proceso meditativo, el cual desemboca en el estado de Consciencia Cósmica. Es el nivel donde la mente y la dualidad han sido completamente trascendidas. En este estado, el yogui alcanza la experiencia cumbre elevándose a la categoría de iluminado.

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